Description
«Confluencias» desarrolla un tema fascinante: la mezcla de la cultura hispana con las culturas americanas preexistentes al descubrimiento. Al plantearlo así, queda atrás el tratamiento de los choques y conflictos de la conquista de América. No es que desconozca y mucho menos que oculte estos choques: simplemente los doy por sabidos, para entrar a un terreno mucho más rico cual es el del formidable contacto que tuvo por escenario al nuevo mundo. Todo proceso de dominación de un pueblo por otro es horrible. Implica masacres, arrasamientos culturales, desarraigos, compulsiones. Tales espantos tuvieron lugar en el continente americano como lo han tenido en todo el mundo a lo largo de la historia de la humanidad. Pero no sería ésta la materia sobre la cual versaría Confluencias, sino la que tiene que ver con aquello que son hoy los pueblos de la América poblada por españoles. Me pareció que relatar los avatares del descubrimiento y la conquista, aunque fuera apasionante, era menos fecundo que buscar las claves de ese fenómeno casi único como es el mestizaje americano, mestizaje no sólo racial sino manifestado también en el campo lingí_ístico, artístico, religioso e institucional. El descubrimiento y la conquista del Nuevo Mundo fueron hazañas individuales; la confluencia de formas y contenidos culturales diferentes, en cambio, fue el resultado de procesos anónimos, prolongados y, en líneas generales, pacíficos, que resultaron fundacionales porque constituyen, quiérase o no, la base histórica de los pueblos latinoamericanos.
América ya se sabe, no es una entidad homogénea; sus culturas eran y siguen siendo indiferentes, como son variadísimos sus matices en la lengua, la raza, la religión, las formas artísticas y musicales y las modalidades de la vida cotidiana. Hablar de un pueblo americano, en la época de la conquista y ahora, es un abuso.
Félix Luna
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