Description
La muy interesante historia del bribón español Pedro Chamijo,
“el falso Inca”, toma en la pluma de Roberto J. Payró
un simpático tono que no por eso oculta por completo la tragedia que para
las tribus nativas sudamericanas representaron la ignorancia y brutalidad de los
conquistadores españoles, sumada a su propia torpeza política.
El escenario es la región del Obispado de Córdoba del Tucumán,
con sede en la ciudad de Santiago del Estero y jurisdicción
sobre la zona de Tarija, y las actuales provincias argentinas
de Córdoba, Catamarca, La Rioja,
Tucumán, Santiago del Estero, Salta y
Jujuy, a mitad de camino entre los virreinatos del Perú,
con su Potosí de riquezas fabulosas, y el de Buenos
Aires.
La acción se desarrolla a principios del siglo XVII cuando el imperio Inca
era recuerdo aún suficientemente fresco como para alentar intentos de resuscitamiento
por parte de los nativos, y de tardío pillaje por parte de funcionarios
coloniales.
A medida que avanza la trama la pequeña estafa ideada por Pedro Chamijo
(andaluz huérfano de padre y madre, libre de toda traba, venido a las Indias
de contrabando y desertor de una tropa que se comía los codos) para financiar
su falsa vida como don Pedro Bohórquez Girón (usurpado título
hidalgo de nobilísima sangre) se transforma en un drama que, a la manera
de las tragedias griegas, escapa de las manos de sus protagonistas para seguir
un curso propio que desemboca en drama previsible.
Escrita con agilidad y humor esta es la historia acerca de la leyenda del Gran
Paitití, el Gran Padre Blanco custodio de la ciudad creada por los Incas
para refugio contra los extranjeros, que según antiguas tradiciones se
apoderarían del país, y su rol como chispa inicial de las luchas
y posterior acción de exterminio a manos del Gobernador de Tucumán
don Alonso de Mercado y Villacorta.
El traslado en 1665 de toda una tribu a la reducción en la ribera del Río
de la Plata a más de 1000 kilómetros de distancia, éxodo
forzoso de un año y medio provocador de que la mayoría de las 2000
familias muriera durante o a consecuencias del viaje, está tácitamente
presente, por lo que la infausta suerte de los Quilmes cobra
la dimensión sobrecogedora de daño colateral de una irresponsable
pero divertida acción picaresca.
Customer reviews functionality will be available soon.