Author
Biography
(1831–1913),
Nacido de una atractiva familia aristocrática (su madre, Agustina
Ortiz de Rozas de notable belleza y hermana menor de Juan Manuel
de Rosas, fue la inspiración de José Mármol
para escribir “Amalia”),
Mansilla desde muy joven demostró extraordinarias cualidades sociales.
Figura militar; ministro de gabinete; escritor; miembro de la intelectual Generación
de 1880, luego de haber sido educado en Buenos Aires, se sintió
hastiado del trabajo del saladero familiar y, a los diecisiete años de
edad, partió para la India regresando en 1851.
Luego de la caída del gobierno de Rosas al año siguiente, acompañó
a la familia a Francia, donde prosiguió sus estudios; pocos años
después regresó a Buenos Aires, donde su parentesco con el ex
dictador le resultó una carga.
Ingresado en el ejército simultáneamente se inició en la
carrera de las letras. Ofreció sus servicios a la Confederación
de Urquiza y fue secretario del vicepresidente Salvador
María del Carril. Forjó una estrecha amistad con Dominguito,
hijo de Domingo Faustino Sarmiento (a quien había conocido
antes) y mientras continuaba escribiendo y traduciendo obras francesas luchó
(1865-1868) en la guerra del Paraguay, siendo herido en un
hombro en el combate de Curupaytí, en el cual vio morir
a Dominguito.
Actuó como portavoz de un grupo que patrocinaba la candidatura de Domingo
Sarmiento para la presidencia e intervino activamente en la campaña
electoral a su favor.
Enviado en carácter de comandante militar de la frontera meridional de
la provincia de Córdoba, emprendió, con un reducido destacamento,
la exploración y estudio del territorio indio entre los ríos Cuarto
y Quinto; entró en relaciones amistosas con los aborígenes; fundó
el fuerte Sarmiento alrededor del cual se desarrolló la población
del mismo nombre; como gobernador del Chaco austral, en 1878, fundó la
ciudad actual de Formosa en 1879, y luego ejerció funciones en el Congreso
(1882-1892); la forzada renuncia del presidente Miguel Juárez
Celman configuró un rudo golpe para las esperanzas políticas
de Mansilla, que le había dado todo su apoyo.
Ministro de Guerra de José Evaristo Uriburu, es enviado
a Europa en 1895 con la misión de estudiar las escuelas militares y obtener
ideas adaptables para las academias argentinas; el General Mansilla se retiró
del ejército al año siguiente (1896).
En 1897 representó a la Argentina en la corte del káiser
Guillermo; de regreso en Buenos Aires siguió escribiendo, siendo
uno de sus ciudadanos más distinguidos. Se lo considera como uno de los
más característicos voceros de la Generación de 1880, “un
producto espiritual de nuestro tiempo”.
Uno de los mejores cuentistas argentinos; sus escritos, a veces criticados,
pero nunca tediosos, hicieron de él el escritor argentino más
profusamente leído en París y sus obras en general tienen real
significación tanto para los historiadores como para sus lectores contemporáneos.
Sus obras más conocidas son:
“De Adén a Suez” (publicada en
Paraná, en 1855)
“ Atar Gull o Una venganza africana”.
Una curiosa pieza de teatro que al ser estrenada en 1864 obtuvo un éxito
extraordinario.
“Una excursión a los indios ranqueles”,
basada en sus viajes hechos en 1869 a territorios indios mientras era comandante
de frontera de Córdoba.
Estos relatos aparecidos por primera vez en 1870 en La Tribuna de
Buenos Aires, conformaron el libro que fue traducido a varios
idiomas y ganó mención honorífica en la reunión
del Congreso Internacional de Geografía celebrado en
París. Sumamente elogiado (así como también criticado por
carecer de profundidad, por contemporáneos tales como José
Manuel Estrada); atrajo singular atención pública debido
al nuevo interés hacia los indios, pero aun con mayor razón en
virtud del don y talento especial de Mansilla por los relatos emocionantes y
sus esmeradas descripciones de ese casi desconocido ámbito junto con
su penetración y discernimiento en la sociedad
“Retratos y recuerdos”, en torno de las
hombres de Paraná en 1852
“Estudios morales, mis memorias” (1896,
París)
“Rosas, Ensayo histórico-psicológico”
(1898, París), meditado intento de bosquejar un objetivo retrato de su
tío a quien él conoció bien, pero cuya memoria se hallaba
todavía vastamente aborrecida en la Argentina.
Profundamente atribulado acerca de las condiciones imperantes en la Argentina
(a principios del siglo XX !) y muy preocupado por la juventud, que parecía
estar completamente confusa y turbulenta, Mansilla escribió “Un
país sin ciudadano” (Paris, 1908) y “En
vísperas” (Buenos Aires, 1910), expresando sus ideas
sobre la vida política e institucional de su país.
Murió en París en 1913.