José Díaz-Fernández
(1898-1941)
Periodista y novelista nacido en Aldea del Obispo, provincia de Salamanca, donde su padre trabajaba de carabinero.
Trasladado a Oviedo para estudiar Derecho, entró en la redacción del diario
El Noroeste , donde alcanzó popularidad como cronista.
Llamado a filas en 1921 se incorpora al Regimiento de Infantería de Tarragona.
Poco después su batallón será destinado a Marruecos, en pleno conflicto colonial.
Allí, con otros dieciséis soldados, un cabo y un sargento, pasa obligatoriamente a ocupar blocaos de la zona de Tetuán y Beni Arós. En estas conflictivas líneas del frente permanecerá hasta su licenciamiento definitivo, en agosto de 1922.
Una crónica de esta guerra le significa en 1922 el primer premio en el concurso del periódico
La Libertad de Madrid.
De regreso a la redacción de
El Noroeste, al poco tiempo el diario madrileño
El Sol le ofrece el cargo de corresponsal literario.
En 1923 publica en la colección La novela asturiana
El ídolo roto .
En 1925, el diario
El Sol le ofrece un puesto en la redacción de Madrid. De este modo,
Díaz-Fernández se integra en la vida cultural y política madrileña, a la vez que su amigo
Fernando Vela lo introduce en el círculo restringido de la
Revista de Occidente .
Su prestigio literario se acrecienta en 1928 con el premio de
El Imparcial a su relato de guerra
El blocao. Novela de la guerra marroquí, publicada en una de las editoriales,
Historia Nueva , y en su colección
La novela social .
Desde el momento de su aparición
El blocao logra un éxito casi sin precedentes.
Se traduce al francés, al alemán y al inglés probablemente ayudado por el auge del tema pacifista en una Europa cansada de la guerra imperialista.
Sus trabajos literarios y periodísticos se alternaron con la lucha política por la libertad.
Colaboró con
Acción Republicana, donde fue un militante activo en la lucha contra la monarquía.
Decidido partidario del compromiso político de los intelectuales, tomó parte en las luchas estudiantiles y en las sucesivas conjuras contra la dictadura de
Primo de Rivera, por lo que fue encarcelado tras el fracasado levantamiento de la noche de San Juan, en 1926.
Colaboró muy activamente en la revista de la vanguardia política y literaria
Post-guerra (1927-1928), que representa en su época la tentativa de la intelectualidad española para superar la división entre las vanguardias política y literaria.
En 1927, con
Joaquín Arderius,
José Antonio Balbontín,
Giménez Siles,
Juan de Andrade,
Graco Marsá y el peruano
César Falcón, funda con gran éxito
Ediciones Oriente, una de las primeras editoriales españolas que tiene como programa la traducción de obras avanzadas de la literatura europea.
Encarcelado por tres meses en la Modelo de Madrid, y desterrado en Lisboa de febrero a setiembre de 1929, mantuvo su colaboración en el diario
El Sol mientras escribe
La venus mecánica.
De estilo metafórico y el fragmentario, propio de los vanguardistas, la novela incluye una clara intención de crítica social.
Derrocada la dictadura de Primo de Rivera en 1930, comienza a dirigir, junto con
Antonio Espina y
Adolfo Salazar, y más tarde
Joaquín Arderius, la revista
Nueva España .
Surgida en un momento histórico clave, la revista aspira a ser el órgano de enlace de la generación de 1930 y el sector más avanzado de
todo el ala ideológica de las izquierdas , así como de mantener una línea de periodismo polémico comprometido con el pueblo.
Primro quincenal y luego semanario colabroraron en ella
Salas Viu,
Miguel Angel Asturias,
María Zambrano,
Azorín,
Mauricio Bacarisse,
Corpus Barga ,
Juan Gil Albert ,
Benjamín Jarnés ,
Ramón J. Sender ,
Fermín Galán y
César Vallejo .
En 1930 aparece
El nuevo romanticismo. Polémica de arte, política y literatura , ensayo que llama explícitamente a la politización del escritor español y que habría de marcar el rumbo de la novela social durante la Segunda República.
Al caer
El Sol en manos monárquicas, Díaz-Fernández junto con muchos otros redactores y colaboradores, abandona el periódico y pasa a las redacciones de
Crisol y
Luz , recién fundados.
Tomó parte en el levantamiento republicano de los capitanes
Galán y
García Hernández y, en colaboración con Joaquín Arderius, publicó
Vida de Fermín Galán, biografía del héroe del pronunciamiento de Jaca contra la monarquía.
Diputado por Asturias en las elecciones de 1931 por el partido radical-socialista, entra a formar parte del cuerpo legislativo de la República y ocupa el cargo de secretario político del ministro de Instrucción Pública,
Francisco Barnés.
Durante el llamado bienio negro, colabora en
El Liberal .
En 1935, bajo el seudónimo de
José Canel, publica
Octubre rojo en Asturias, en donde narra la insurrección proletaria asturiana de 1934.
Con el partido de Azaña, Izquierda Republicana, vuelve a ser elegido en 1936, diputado por Murcia.
Durante la guerra es nombrado jefe de Prensa en Barcelona y jefe de ediciones de la Subsecretaría de Propaganda del Ministerio de Estado.
El 26 de enero de 1939 pasa a Francia con su mujer y su hija.
Internado en un campo de concentración, se instala a su salida en la ciudad de Toulouse, en espera de un pasaje que le lleve a Cuba. Pero allí, en el exilio, le sorprende la muerte el 18 de febrero de 1941.