Author
Biography
La vida de Álvaro Retana es en muchos aspectos tan extravagante y novelesca como su producción literaria.
Hijo de don Wenceslao Emilio Retana y Gamboa, Inspector General de Policía de Barcelona, y de doña Adela Ramírez de Arellano y Fortuny, española nativa de Filipinas, «Alvarito» (como lo llamaba cariñosamente la bohemia madrileña) nació el 26 de Agosto de 1890 a bordo de un barco en el que viajaban sus padres, exactamente frente a Colombo, capital de Sri Lanka, en aquel entonces Ceylán.
Retana llega a los seis meses a Madrid, ciudad que se convierte en el escenario permanente de sus múltiples talentos y de sus muchas correrías.
Desde el comienzo, mantiene una relación conflictiva con su padre, de quien, según sus propias declaraciones, sólo aprecia su bien provista biblioteca.
A los dieciocho años, «Alvarito» se queda solo en Madrid, afortunado y libérrimo: su padre, que había sido nombrado Inspector General de Policía en Barcelona, se traslada a la ciudad condal con su mujer y el resto de sus hijos.
Desembarazado, pues, de la severa tutela paternal, Retana redobla sus actividades artísticas y literarias.
Despunta sobre todo como incansable compositor y letrista de cuplés (es el autor de cuplés tan famosos como «Ven y ven,» «La Tirana del trípili» y «Batallón de modistillas»), dinámico figurinista y escenógrafo, escritor de novelas galantes, e ilustrador talentudo de sus propias obras narrativas.
Muy pronto, Retana se lanza a la conquista, indiscriminada y retadoramente bisexual, de efebos encantadoramente ambiguos y de hermosas cupletistas: se sabe, por ejemplo, que mantuvo relaciones duraderas (que él daba en llamar «matrimonios experimentales») con tres estrellas del cuplé, Luisa de Lerma, Lina Valery y Nena Rubens.
Sin duda, las experiencias vitales y sexuales de «Alvarito», nada convencionales y muy dadas a «épater le bourgeois», fueron la principal inspiración de sus novelas eróticas y galantes.
De las cuatro novelas publicadas por Stockcero (2013), Las «locas» de postín (1919), Los ambiguos (1922), Lolita buscadora de emociones (1923) y El tonto (1925), esta última le valió, por inmoral, una pena de cárcel bajo la dictadora de Primo de Rivera.
Esta, por cierto, no sería la única estancia en prisión de Retana.
Bajo la dictadura de Franco, fue condenado, por «rojo» y por «pornógrafo», a pena de muerte, la cual más adelante se conmutó por una pena de encarcelamiento.
Retana ingresó en prisión en 1939, y fue puesto en libertad condicional en 1944.
Aunque siguió escribiendo, su obra de madurez nunca volvió a alcanzar el esplendor y la osadía de sus novelas de juventud.
Álvaro Retana falleció el 11 de febrero de 1970.
Su muerte, como su vida, está rodeada de un halo de leyenda.
Según algunas versiones, el escritor murió a manos de un «chapero» (un chulo), quien lo acuchilló por razones de dinero y de sexo.