Lucio Vicente López

Lucio Vicente López

Author

Nationality: Argentina

Biography
(1848-1894),

Jurisconsulto, novelista y profesor, nacido en Montevideo en el seno de una familia proscripta por razones políticas, por lo tanto por ley era ciudadano argentino.
Nieto de Vicente López y Planes, e hijo de Vicente Fidel López, fue un poeta adolescente y un novelista de costumbres bonaerenses. Viajero habitual, como muchos otros de sus pares hacia finales del siglo pasado, fué testigo de las transformaciones de la sociedad Europea en los aspectos ideológicos y religiosos. Aunque admirador de la mezcla de razas, rechazó la inmigración indiscriminada. (more about the Lopez family)

Influenciado por Juan María Gutiérrez inició su vida literaria y política dentro de la corriente romántica y del pensamiento de la Generación del 80. Su participación contra la Revolución Mitrista de 1874 y su ingreso al periódico “El Nacional”, dirigido por Domingo F. Sarmiento, señalan sus comienzos. Sus artículos, breves pero urticantes, abarcaron desde la política defendiendo la candidatura de Aristóbulo del Valle a la Gobernación de Buenos Aires, hasta las evocaciones literarias, críticas teatrales y ensayos. Colaboró también en la “Revista de Buenos Aires” de Vicente Quesada y Navarro Viola y en la “Revista del Río de la Plata” de Gutiérrez, López padre y Lamas. En 1880 disconforme con el curso que habían tomado los asuntos públicos, viajó a Europa donde escribió “Recuerdos de Viaje”.

De regreso en Buenos Aires, fundó el “Sud-América” junto a Carlos Pellegrini y Paul Groussac, una publicación política de apoyo a Juarez Celman y que constituye un paradigma del optimismo de la época. En palabras de Ramón Cárcano consejero, amigo y mentor de Juárez Celman “Un diario para un hombre público es como un cuchillo para el gaucho pendenciero: debe tenerse siempre a mano”

El objeto de estos diarios era participar en el debate político, pero también aparecían en ellos novelas en serie, cuentos y chismes sociales de tono generalmente satírico: el “Sud - América” caracterizaba así a la Argentina: “La República tiene como peculiaridades sus grandes ríos, su inmensa pampa, su cielo precioso, sus elevadas montañas y su general Mitre. Produce papas, maíz, toda clase de cereales, vacas e historias de San Martín.”

Ser periodista entonces no era sólo tener un empleo como tal y exigía el compromiso del personal, y el empleo era inestable dada la naturaleza inquieta de la política en la Argentina. Un vuelco en las alianzas y enemistades personales, recomponía la escena periodística, con la consiguiente liquidación de publicaciones, la creación de otras o la renuncia del personal. Lucio Vicente no fue la excepción. A medida en que se distanciaba de Juárez Celman y de los autonomistas, también se desvinculaba del “Sud - América” y entraba a formar parte del movimiento regenerador de la Unión Cívica.

Amén de las notas sueltas en el diario, que por lo regular no firmaba, publicó algunos cuentos de escaso mérito hasta que en 1884 editó La gran aldea, donde intentó exponer y sintetizar el proceso de transformación sufrido por Buenos Aires y sus habitantes. Pese al éxito en las ventas, el autor no creía en la perdurabilidad de su obra, según trasunta en una carta a su amigo y confidente Miguel Cané:
“ Todo el mundo le ha caído. Amigos y enemigos, pero se vende. Hace ocho horas que ha salido. Se han vendido 150 ejemplares...Ya te habrás convencido de lo que te decía: un buen título, desperdiciado, el libro es malo, hecho muy a la ligera: era un gran programa, es un mal examen...La crítica le ha hecho bien al libro; ha despertado la curiosidad y me ha favorecido la venta.”

La novela fue escrita febrilmente bajo la forma de folletín y en la misma mesa de trabajo en la que preparaba sus artículos de polémica política. Esto explica sus fallas de estilo. Comentando la muerte de López, en 1896 el periodista de “La Nación” anotaba con referencia a esta obra:
“Es, en gran parte, una novela ‘de clave’, llena de alusiones personales y croquis tomados del natural, como los de Disraeli, obedeciendo, por tanto, a un concepto ‘fotográfico’ del arte, que juzgamos subalterno. No obstante, el libro quedará por algunos fragmentos excelentes: la conmovida introducción, los retratos rebosantes de vida, algunas escenas sociales con sus picantes diálogos, ese don terrible del epigrama arpado que López disparaba con gracia infinita y que fue, sin duda, la gran delicia y la gran amargura de su vida.”
En La gran aldea, los personajes de la política argentina aunque disimulados con otros nombres resultan reconocibles: Don Buenaventura (Mitre); Bonifacio de las Vueltas (Bernardo de Irigoyen); don Benito (Juan Carlos Gómez), etc., por lo cual constituye un valioso cuadro de costumbres de la época, escrito con humor.

La política, la diputación y los cargos públicos terminaron por absorberlo. Participa en la Revolución de 1890 y más tarde acompaña a Aristóbulo del Valle durante su breve ministerio. En 1893 fue designado interventor en la provincia de Buenos Aires. Su acción contra la corrupción y saneadora de las instituciones bancarias, y su excelente desempeño en la organización de las elecciones, fueron los acontecimientos más destacados de su gestión, pero también le significaron muchos enemigos. Murió como vivió, bajo el signo del romanticismo. Un duelo con el coronel Carlos Sarmiento, a la sazón secretario privado del Ministro de Guerra, el General Luis Maria Campos, y a quien López había denunciado por una maniobra dolosa en el Banco Hipotecario, acabó el 29/12/1894 con su vida.

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Books by Lucio Vicente López

La Gran Aldea
  • Latin America: 19th Century